
Estamos en esa época del año en la que se nos bombardea con anuncios consumistas, las calles se iluminan con leds de todas las formas, figuras y colores imaginables, las tiendas se adornan hasta no dejar hueco ni para el aire que respiras, y la gente, gracias a todo ello, va empezando a tomar conciencia de una cosa: Se acerca la Navidad.
Aunque este año todo es un poco diferente. Motivo: la crisis global. Los ayuntamientos de las grandes ciudades dan ejemplo de ahorro y recortan los presupuestos para gastos navideños: se reducen las luces en las calles, se reutilizan elementos de años anteriores, en definitiva... se vuelven austeros.
Esto debería hacernos reflexionar sobre las fiestas de años pasados. ¿Es realmente necesario tanto gasto en Navidad? ¿Tantas luces, adornos, regalos, gastos en definitiva...?
Mucho me temo que no. Yo sinceramente, con mi cena de Navidad casera, el turrón, el cava, y ese brindis por la gente que quieres, paso la Navidad mas feliz que el Papa de Roma.
Bien, también habrá quien piense que ese recorte de gastos se deba a una estrategia de solidaridad con los que no pueden llegar a fin de mes. Tampoco lo descarto. Porque sí, hay crisis, pero el dinero sigue existiendo, ¿donde está?
Dejando temas económicos aparte, este época de adviento es algo así como la época de la mentalización prenavideña. Este año está resultando mas light que otros años, hay menos anuncios en televisión, y en general se habla bastante menos de la Navidad. Algo bueno debía de tener la crisis.
¿Anuncio de Lotería Nacional? Para qué... ¡si este año la gente la compra como nunca! Incluso yo he sucumbido y he comprado un par de décimos. ¡Qué raro!. Bueno, en realidad es que pasaba todos los dias por la puerta de una de las alministraciones mas importantes de Valencia... y no me he podido resistir.
También he aprovechado para comprar postales navideñas. Sí, un poco incongruente con el hecho de que no me guste la Navidad. Pero así me sirve de excusa para mandar una carta manuscrita a la gente que quiero. Creo que es una de las formas mas bellas de comunicación que hay. Por cierto, el borrador de este post lo he hecho a mano, ¡y parece que me sale todo con mayor fluidez y todo!
En fin, que ya tenemos aquí los eternos villancicos, las panderetas, los cascabeles, el espumillón, el árbol, el Belén, los pastorcillos, los Reyes Magos... Por cierto, ¿habéis sido buenos este año? Yo muchísimo, así que ya sabéis lo que toca. Podéis dejar vuestra respuesta en la encuesta de la cabecera.
Gracias por leerme. ¡Hasta la próxima!